martes, 26 de enero de 2010

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Tomando en cuenta las características que tienen los planes de evacuación en todos los ámbitos se nos presento la siguiente interrogante:

¿Existe un plan de evacuación del inmueble donde funciona la Universidad Experimental Simon Rodríguez - Núcleo Palo Verde?

El estudio realizado a los trabajadores de esta comunidad universitaria señaló que no existe plan de emergencia de evacuación ni una adecuada señalización en cada una de las áreas, además no existe información o instructivo de evacuación para ser utilizado en caso de un evento importante de emergencia que requiera desalojar el edificio.

El desarrollo de un plan de evacuación debe incluir una serie de normas y actuaciones, donde los involucrados tendrán funciones designadas que deben ser conocidas por todos, para ello se designaran responsables por área que coordinen la evacuación del inmueble con celeridad y eficiencia, y así evitar minimizar los posibles daños físicos que se pudieran generar ante un escape violento, ante un evento de emergencia no deseado, pero probable, más aún al considerar que el número de usuarios del inmueble (trabajadores, docentes y participantes) resulta verdaderamente significativo; de igual forma trata de sacar el máximo rendimiento ante una situación de emergencia.

Ante el desconocimiento que tienen las personas sobre los mecanismos adecuados para evacuar áreas específicas constituye un factor de riesgo para la salud, pues constantemente estamos expuestos a amenazas naturales y antrópicas que ponen en peligro la vida, de ahí la importancia que todas las instituciones, independiente de su actividad, infraestructura y recursos, cuenten con un plan de evacuación, con el fin de crear una cultura de prevención y preparación para posibles amenazas y así salvar vidas y minimizar las pérdidas; puesto que no se puede esperar a que ocurran los desastres para ver en ese momento lo que se puede hacer.

Al abordar el problema podemos resaltar que la evacuación comprende el traslado organizado de personas civiles, con anterioridad o después de un ataque o desastre desde una zona peligrosa o con un cierto grado de
riesgo hacia lugares más seguros. El área a evacuar puede ser una planta industrial, una urbanización de viviendas o una localidad.

En un edificio se pueden presentar situaciones de alto riesgo, que amenazan la salud y hasta la vida de sus ocupantes. En estas circunstancias la evacuación total o parcial del edificio a veces se presenta como la única salida posible.

Pueden realizarse dos tipos de evacuaciones:

La Evacuación Preventiva.

Se realiza con anterioridad al ataque o desastre. Debido a su efecto desorganizador sobre la comunidad y sus alcances en
el estado moral de las personas afectadas, la evacuación anterior al desastre solamente se decidirá una vez que se tenga información clara e inequívoca, para garantizar la seguridad de la población.

La Evacuación de Auxilio.

Es la que se lleva a cabo con posterioridad al desastre. Las evacuaciones son las acciones de emergencia más complejas y en las que intervienen mayor cantidad y diversidad de medios. Por lo general participan en ellas todos los servicios y deben ser planificadas y dirigidas por el personal especializado.

En esta acción se incluye la recepción y cuidado de los individuos en áreas más seguras y el retorno a sus hogares.

Si bien la evacuación no es de aplicación frecuente, los planes para casos de emergencia deberán incluirla, sobre todo si existen zonas o instalaciones de verdadero riesgo.


¿Cuando se debe realizar la evacuación?

La declaración de evacuación la tomará el Gobierno o la autoridad inmediata responsable para ello, según sea el caso, excepto en las zonas de combate en la que es la autoridad militar la que ordena se lleve acabo esta operación.

Como medida previa a la orden de evacuación las autoridades civiles pueden optar o requerir a personal de voluntarios, parientes o amigos para que de alguna forma solucionen el problema de albergue.


¿Qué causas podrían conducir a una evacuación?

Los incendios son estadísticamente la primera causa de importancia en las grandes ciudades, no sólo los de gran envergadura, sino los pequeños provocados por fallas humanas en el lugar de vivienda o trabajo, que pueden derivar en catástrofes que pongan en riesgo a todo el edificio.

Pero hay muchas más causas posibles, entre ellas, escapes de gas, derrames de sustancias tóxicas o inflamables, amenaza de bomba, colapso de la estructura del edificio, ya sea por deficiencias constructivas o provocada por agentes externos, inundación por rotura de caños de agua, a lo que hay que sumar las derivadas de catástrofes naturales, como ser terremotos, inundaciones, etc.


¿Qué se debe tener en cuenta?

Planifique la emergencia con su personal, policía, defensa civil, la localidad, con el método más apropiado de acción para sus actuales condiciones, pues en ellas probablemente tendrá que actuar. Si usted espera modificar previamente las condiciones, es probable que la emergencia lo encuentre sin un plan concreto, y en consecuencia, jamás estará listo para hacer las prácticas respectivas.

Una vez decidido un rumbo de acción, comuníquelo a su personal. La actitud de las personas en este tema es participativa y con frecuencia se van involucrando gradualmente. Con el tiempo de divulgación apropiado, esa disposición se convierte en apoyo masivo, con lo cual usted conseguirá implementar un plan concreto.


¿Que hacer cuando nadie sabe qué hacer?

Ante una emergencia, suelen verse todo tipo de reacciones:

“asombro, temor, sobresalto, pánico, entre otros.”

Casi todas ellas son producto del desconocimiento, ocasionando más víctimas que la emergencia misma.

Por todo esto dentro de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, vigente, encontramos en su artículo 55 un renovado concepto de seguridad ciudadana, que abarcan aspectos que van mas allá de la mera protección contra la delincuencia, y a la vez ordena la participación ciudadana en todo el proceso, integrando así a toda la colectividad en los programas de prevención, seguridad ciudadana y administración de emergencias. En el artículo 134, estipula el deber de prestar el servicio civil para hacer frente a situaciones de calamidad pública, entre otras.

Asimismo, el estado venezolano ha contemplado la intervención de instituciones que asesoren y actúen en caso de desastres, tales como: Direcciones Regionales de Defensa Civil y Cuerpo de Bomberos.

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